10 de enero de 2011

Noches perdidas en mentiras.

A veces me escondo y busco pasar desapercibido, cosa rara muy presente, sólo escucho.
Hoy no hay mentiras en mí, escucho los silencios que rápidamente se interrumpen, voces que se interponen, soledades que se aprietan unas contra otras, pero mis recuerdos se distraen en escalones de mimos que perturban, pero me hacen falta.
Donde voy hoy? Miercoles, sentado, silencioso como un tronco, escucho a los turbados, cerrados y encerrados, se pierden de lo bueno, se zambullen en contradicciones. No me digas que te estas divirtiendo, no finjas, no te creo, yo te siento. Faltan delicias en tu estómago, de magia carece tu alma y tu cerebro está apolillando en una hamaca paraguaya, te dejas engañar por tus ojos y tu cuerpo exige veneno para calmar los latidos que te superan y te avasallan. Calma. Yo te entiendo, no necesitas conmigo hacerte el superman.

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